Pinney v. Carrera: un veredicto de $300,000 en Utah sin pedir las facturas médicas

Respuesta corta: En Pinney v. Carrera, un jurado del condado de Salt Lake otorgó $300,000 en daños no económicos a una conductora que, en el juicio, decidió no pedir en absoluto sus facturas médicas. La Corte de Apelaciones de Utah confirmó el veredicto. Decidió que ella de todos modos tenía que superar el umbral del sistema sin culpa de Utah, que el testimonio de su quiropráctico tratante sobre una hernia de disco permanente lo superaba, y que el jurado tenía una base razonable para la cantidad otorgada.
Mucha gente supone que un reclamo por un choque de carro vale un múltiplo de las facturas médicas. Este caso es un buen contraejemplo. Las facturas eran modestas, nunca se presentaron al jurado, y aun así el veredicto llegó a seis cifras porque la evidencia mostró una lesión que no iba a desaparecer.
West Injury Law no manejó este caso. Lo comentamos porque es una decisión publicada de Utah que muestra cómo funcionan juntos los daños por dolor y sufrimiento y el umbral del sistema sin culpa.
Lo que pasó
La decisión es Pinney v. Carrera, 2019 UT App 12, 438 P.3d 902, presentada el 10 de enero de 2019. El juicio se llevó a cabo en el Third District Court del condado de Salt Lake.
El demandado se pasó una señal de alto y chocó contra el carro de la demandante (¶2). Durante la etapa de intercambio de pruebas, la demandante “produced approximately $11,000 in chiropractic bills” [presentó aproximadamente $11,000 en facturas de quiropráctico] (¶2).
El tribunal no descartó esas facturas. Fue la demandante quien tomó una decisión. En palabras de la corte, ella “elected not to seek an award of economic damages but instead chose to focus on non-economic damages associated with her herniated disc” [decidió no pedir daños económicos y, en cambio, optó por concentrarse en los daños no económicos relacionados con su hernia de disco] (¶3). Argumentó que, como la lesión era permanente, debía recibir una compensación de “$50 to $75 per day for pain and suffering until she reached the age of eighty” [de $50 a $75 por día por dolor y sufrimiento hasta cumplir ochenta años] (¶3). Cuando la defensa pidió un fallo sobre los daños económicos, ella aceptó por estipulación que no los estaba reclamando, y esa moción se concedió (¶6).
La evidencia de la lesión vino de varias fuentes:
- Su quiropráctico declaró que ella tenía una hernia de disco, que la lesión del disco era “permanent” [permanente] y que la iba a “plague” [atormentar] por el resto de su vida (¶4). Con terapia llegó a “fairly close to normal range of motion” [bastante cerca del rango normal de movimiento], pero “We couldn’t ever get 100 percent” [nunca pudimos llegar al 100 por ciento] (¶4).
- Una resonancia magnética (MRI) se admitió como prueba y mostraba abultamientos de disco y una hernia de disco (¶4).
- Su hija describió la dificultad de su madre para cargar a niños pequeños y que no pudo subirse a un juego de un parque de diversiones (¶5).
- Un amigo con quien vivió dieciséis meses después del choque declaró sobre cómo las lesiones afectaron su vida (¶5).
El veredicto
El formulario de veredicto especial (Special Verdict Form), presentado el 20 de octubre de 2016 en el caso núm. 150900750 ante la jueza Paige Petersen, muestra las respuestas del jurado:
- ¿Fue negligente el demandado? Sí.
- ¿La negligencia del demandado le causó lesiones o daños a la demandante? Sí.
- ¿Fue negligente la demandante? No.
- Daños no económicos: $300,000.
Como referencia, el abogado de la demandante había pedido una cantidad de entre $419,000 y $630,000 (¶35). El jurado otorgó menos de lo que se pidió, pero mucho más que las facturas que nunca se presentaron.
El demandado, que no estuvo presente en el juicio (¶10), pidió un fallo a pesar del veredicto o un nuevo juicio. El tribunal de primera instancia negó ambas peticiones, y él apeló.
Lo que decidió la Corte de Apelaciones
El umbral del sistema sin culpa seguía aplicándose. La demandante argumentó que la ley “does not require a plaintiff to prove any elements at trial” [no exige que la parte demandante pruebe ningún elemento en el juicio]. La corte no estuvo de acuerdo. La frase “may not maintain a cause of action” [no puede mantener una causa de acción] significa que, para ganar, “a party must show that he or she ‘has sustained’ one of the five threshold injuries” [una parte debe demostrar que ‘ha sufrido’ una de las cinco lesiones del umbral] (¶16). Renunciar a los daños económicos no le permitía saltarse el umbral: “Plaintiff is required to show that she met the threshold requirements of the statute” [la demandante tiene que demostrar que cumplió los requisitos del umbral de la ley] (¶18).
El testimonio de un quiropráctico tratante puede establecer un impedimento permanente. El demandado argumentó que la conclusión de impedimento permanente tenía que venir de alguien distinto al proveedor tratante, mediante una calificación formal de impedimento. La corte rechazó ese argumento. Un “objective finding” [hallazgo objetivo] de impedimento permanente “need not be established by a witness other than a current or past treating physician” [no tiene que establecerlo un testigo distinto a un médico tratante actual o anterior], y “need only be demonstrated through evidence other than the plaintiff’s own subjective testimony” [solo tiene que demostrarse con evidencia distinta al propio testimonio subjetivo de la parte demandante] (¶27). La corte definió “impairment” [impedimento] como “the loss of function” [la pérdida de función] (¶25).
Al aplicar eso a este caso, el testimonio del quiropráctico, los exámenes repetidos, la resonancia magnética y lo que observaron su hija y su amigo mostraron permanencia, pérdida de función corporal y un impedimento “perceptible to those other than the injured person” [perceptible para personas distintas a la persona lesionada] (¶32). “Accordingly, Plaintiff met the threshold requirement” [por lo tanto, la demandante cumplió el requisito del umbral] (¶32).
Los $300,000 tenían una base razonable. La corte citó a la Corte Suprema de Utah: “There is no set formula to determine noneconomic damages such as pain and suffering” [no existe una fórmula fija para determinar daños no económicos como el dolor y sufrimiento] (¶34, citando Judd v. Drezga). El tribunal de primera instancia señaló el testimonio de que ella ya no podía hacer algunas cosas que antes hacía, el testimonio de que la lesión era permanente y la cantidad de daños que pidió su abogado (¶35). La Corte de Apelaciones agregó que “a large award does not equate to an improper one” [una indemnización grande no equivale a una indebida] cuando hay una base razonable para ella, y que “Where the jury heard evidence that Plaintiff would be plagued by this painful injury every day of her life, the verdict here is within the bounds of reasonableness” [cuando el jurado escuchó evidencia de que esta lesión dolorosa atormentaría a la demandante todos los días de su vida, el veredicto está dentro de los límites de lo razonable] (¶36).
La instrucción sobre la causalidad era correcta. La defensa quería una instrucción con las palabras “proximate cause” [causa próxima]. El tribunal de primera instancia usó en cambio la versión de las Model Utah Jury Instructions. La corte decidió que había “no substantive difference” [ninguna diferencia de fondo] entre las dos, aparte de la palabra “proximate” [próxima] (¶40), y que, en todo caso, la instrucción modelo era más estrecha porque incluye la previsibilidad.
El umbral hoy
El umbral está en el Código de Utah § 31A-22-309(1). La versión que citó la corte enumeraba cinco categorías. La versión actual, vigente desde el 6 de mayo de 2026, enumera seis: muerte; desmembramiento; discapacidad permanente o impedimento permanente basado en hallazgos objetivos; desfiguración permanente; una fractura de hueso; o gastos médicos de más de $3,000.
Vale la pena conocer dos límites sobre a quién cubre el umbral. Según su texto, se aplica a una persona que tiene, o está obligada a tener, cobertura PIP, y no se aplica a un reclamo de conductor sin seguro (Código de Utah § 31A-22-309(1)(b)). La corte también señaló en una nota al pie que puede haber situaciones en que la ley no cubra a la parte demandante, como un conductor de otro estado cuya póliza no tiene beneficios sin culpa de primera parte (n.5). Para ver cómo se relacionan el PIP y el umbral, lea ¿Utah es un estado sin culpa?
Lo que esto significa para una persona lesionada
- Unas facturas modestas no le ponen tope al dolor y sufrimiento. Los daños generales se miden por la lesión y su efecto en su vida, no por un múltiplo de las facturas. Nuestra guía sobre los daños por dolor y sufrimiento en Utah explica cómo se le indica al jurado que los evalúe, y nuestra página sobre los daños en un caso de lesiones personales en Utah cubre las demás categorías de pérdidas.
- El umbral sigue siendo una puerta de entrada. Decidir no reclamar las facturas no permite que un caso por choque de carro evite el Código de Utah § 31A-22-309(1). Hay que probar una de las categorías enumeradas.
- Lo que diga su proveedor tratante sobre la permanencia importa. En este caso, la evidencia clave vino del proveedor que realmente trató la lesión, respaldada por imágenes y exámenes repetidos. Cuéntele a sus proveedores cada limitación que tenga y no falte a sus citas de seguimiento.
- Las personas que lo conocen también son evidencia. La hija y el amigo ayudaron a mostrar que el impedimento era real y visible para otros, no solo algo que describía la demandante.
- Las lesiones de disco y de tejido blando no son automáticamente menores. Las aseguradoras suelen restarles valor, sobre todo después de un choque con poco daño al vehículo. Vea nuestras publicaciones sobre reclamos por latigazo cervical y lesiones de tejido blando y sobre reclamos por lesiones después de daños menores a la propiedad.
- Cada caso es diferente. Un veredicto no predice otro. Los jurados tienen un amplio margen de decisión, en ambas direcciones. Si está evaluando si llevar un caso a juicio, nuestra página sobre los juicios con jurado en casos de lesiones personales en Utah explica cómo funciona ese proceso.
Hable con un abogado de lesiones en Utah
Si una aseguradora está valorando su reclamo según el tamaño de sus facturas médicas, puede estar dejando fuera la parte de la lesión que perdura. Nuestro equipo legal puede revisar sus registros, su cobertura y si su reclamo supera el umbral.
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